(Form: 20 x 25 cm · ca. 20 Stücke)
Für den Boden:
150 g Haferflocken
100 g Datteln
2 EL Kakaopulver
2 EL Agavendicksaft
6 EL Wasser
Für den Boden:
150 g Haferflocken
100 g Datteln
2 EL Kakaopulver
2 EL Agavendicksaft
6 EL Wasser
Für die Creme:
180 g Cashewkerne
1 Dose oder 1 Packung Kokosmilch
4 EL Agavendicksaft
2 EL Kokosöl
1 Zitrone
1 Prise Salz
Zur Dekoration:
Erdbeeren oder andere Beeren
Essbare Blüten
Minzblätter
1. Vorbereitung
Die Cashewkerne für 10 Minuten in heißem Wasser einweichen.
Falls die Datteln fest oder trocken sind, ebenfalls für dieselbe Zeit in heißem Wasser einweichen.
Obst, essbare Blüten und Minzblätter waschen und vorbereiten.
2. Boden herstellen
Alle Zutaten für den Boden in einem Mixer oder einer Küchenmaschine zu einer krümeligen, leicht klebrigen Masseverarbeiten.
Die Mischung gleichmäßig in die Form drücken, sodass ein homogener Boden entsteht.
Anschließend im Kühlschrank kalt stellen.
3. Creme zubereiten
Die Cashewkerne abgießen und in einen Mixer geben.
Zitronenschale und Zitronensaft hinzufügen.
Die Kokosmilch öffnen und nur die feste Creme aus dem oberen Teil mit einem Löffel entnehmen.
Alle übrigen Zutaten dazugeben und zu einer glatten, cremigen Masse mixen.
4. Torte zusammensetzen
Den Boden aus dem Kühlschrank nehmen und die Creme darauf verteilen.
Mit Frischhaltefolie abdecken und für ca. 1 Stunde im Kühlschrank kühlen.
Pralinen (optional)
Die Kekse im Mörser zerstoßen.
Mit Kakao, Honig, Zimt und Kokosöl vermengen, bis eine formbare Masse entsteht.
Mit den Fingern kleine Kugeln formen und in gemahlenen Pistazien wälzen.
Servieren
Vor dem Servieren in 5 x 5 cm große Stücke schneiden.
Nach Belieben mit Erdbeeren, Pralinen, essbaren Blüten oder Minzblättern dekorieren.
Gut gekühlt servieren.
Guten Appetit!
Torta crudivegana de Marina
(Form: 20 x 25 cm · ca. 20 Stücke)
Para la base:
150 g de copos de avena
100 g de dátiles
2 cdas de cacao
2 cdas de sirope de agave
6 cdas de agua
Para los pralinés:
100g galletas neutrales
Pistachos molidos
3 cdas dacao en polvo
2 cdas aceite de coco
1 cda de miel o agave
1 cdta canela
Para la crema:
180g de anacardos
1 lata/cartón de leche de coco
4 cdas de sirope de agave
2 cdas de aceite de coco
1 limón
1 pizca de sal
Decoración:
Frutillas (por ejemplo, bayas)
Flores comestibles
Hojas de menta
- Primero hay que remojar los anacardos en agua caliente durante 10 minutos. Si los dátiles están firmes o duros, remójelos en agua caliente durante el mismo tiempo. Lavar la fruta, las flores o las hojas de menta.
- Para la base, mezclar todos los ingredientes en una batidora o procesador de alimentos hasta obtener una mezcla desmenuzable y pegajosa.
- Presionar la mezcla firmemente en el molde dejando un grosor homogéneo y dejar enfiar en la refrigeradora.
- Escurrir los anacardos y ponerlos en la licuadora. Agregar la ralladura y el jugo de un limón.
- Abrir la lata o el cartón de leche de coco e incorporar con una cuchara solo la crema sólida que se concentra en la parte superior.
- Añadir todos los ingredientes restantes en la licuadora y batir hasta que se haya formado una crema.
- Sacar la base de la refrigeradora, verter la crema por encima y dejar enfriar aproximadamente una hora en la refrigeradora cubierto con un film transparente.
- Para decorar con pralinés (opcional) se machacan en un mortero las galletas y se mezclan aparte con el cacao, la miel, la canela y el aceite de coco hasta obtener una masa. Formar bolitas con los dedos y rebozar en pistachos molidos.
- Antes de servir, cortar en porciones de 5×5 cm. Adornar con frutillas, pralinés flores u hojas de menta al gusto. Servir frío.
¡Buen provecho!